Hoy te escribe todo el día. Mañana desaparece. A la semana vuelve con un "te extraño" como si nada. Y tú, cada vez que vuelve, sientes que esta vez sí.
Eso es una relación intermitente. Engancha justamente porque es impredecible: nunca sabes cuándo llega la próxima dosis de atención, y esa espera te mantiene pendiente. La psicología lo llama refuerzo intermitente. Daniela De Lucía tiene una forma más simple de decirlo.
Cuando alguien te quiere, no hay idas y vueltas
"Cuando alguien quiere un vínculo en serio con vos, no hay idas y vueltas."
Dani lo dijo respondiendo a una seguidora que llevaba siete años de bloqueos y desbloqueos con la misma persona. Su pregunta fue:
"Si una persona duda a los siete años de conocerte, […] explicame por qué al año ocho esa persona va a querer algo en serio con vos."
Y retomando a Walter Riso: "El amor es cualquier cosa menos duda. Si duda, no te ama."
"No quiero nada serio, pero quiero seguir viéndote"
Es la frase que sostiene la mayoría de las relaciones intermitentes. Y suele venir con un "que fluya". Dani la traduce:
"Cuando una persona te dice que no quiere exclusividad y que quiere que todo siga fluyendo […], esa persona no tiene miedo a perderte. Pegalo en la heladera."
"Y si no tiene miedo a perderte, no tiene interés de construir una relación."
La Ley 14 de La Reina es clara: si te dice que no quiere compromiso, te retiras. No porque no pueda cambiar nunca, sino porque quedarte esperando que cambie te pone en pausa a ti.
Un dato del test de perfil de La Reina, que respondieron más de 750 mujeres en enero de 2026: ante un hombre que en la primera cita dice que solo quiere divertirse, más de 4 de cada 10 no eligieron la respuesta Reina: disfrutar esa cita sabiendo que no habrá una segunda.
El "casi algo": lo que nunca empezó
Muchas relaciones intermitentes ni siquiera tienen nombre. "Nos estamos conociendo." "Estamos saliendo." Dani lo llama el tiempo verbal del "haciendo":
"Esto de 'nos estamos conociendo' y 'estamos saliendo' está en este tiempo verbal del 'haciendo', del 'saliendo', que no empezó nunca. Y por eso nunca, tal vez, termine."
El problema es que en el "casi algo" el otro no te debe nada: "El que no es nada tuyo se puede ir en cualquier momento, pues no tiene el compromiso de avisarte que terminó, porque no empezó nada."
Por eso Dani pone un plazo: "Si una persona no se te enamora como para tener una relación en serio a los tres meses, no se enamora más."
"Necesito un tiempo"
Otra forma clásica de la intermitencia. La Ley 30 de La Reina no deja lugar a la interpretación optimista: si te pide un tiempo, va a probar algo afuera. Si regresa, nadie lo quiso. Quedarte esperando es aceptar que te pongan en pausa mientras el otro explora.
Cómo salir de una relación intermitente
1. Deja de premiar la vuelta
Cada vez que vuelve y lo recibes como si nada, le confirmas que puede irse y volver sin costo. Cuando reaparezca con un "te extraño", Dani sugiere una respuesta:
"Bueno, cuando tengas, además de extrañarme, ganas de algo más, escribime y nos vemos."
2. No lo persigas cuando se aleja
"Vos no te movés de donde estás cuando el otro se aleja."
Perseguir en la fase "fría" es justamente lo que alimenta el ciclo.
3. Mide por los hechos, no por las promesas
¿Te presenta a su gente? ¿Te invita con anticipación? ¿Está en las malas, no solo en las buenas? Dani cuenta el caso de una seguidora cuyo "casi algo" desapareció cuando le dijo que su papá estaba enfermo. En el "casi algo", dice Dani, "están en las buenas; […] para las malas vos recurrí a tu mamá, a tu hermana, pero no recurras a mí".
4. Elige a alguien disponible
Salir de la intermitencia no es endurecerse. Es elegir a alguien que quiera lo mismo que tú: "Buscate gente que esté disponible, que tenga ganas."
Masterclass La Reina: las 33 leyes del amor
Para ser valorada, respetada y magnética en tus relaciones. 35 videos con Dani y el cuadernillo de las 33 leyes. Comienzas hoy.
Casos como estos los responde Dani en vivo cada semana en Members Only, la comunidad para quienes hicieron Desbloquea tu próximo nivel.




